Reducir Vaporizador:
¿Cuántas toxinas se eliminan del humo de la marihuana con un vaporizador?
Respuestas:
-
Dale Gieringer
Los pacientes que consuman marihuana con fines terapéutico pueden protegerse de los peligros de las toxinas inhaladas mediante un vaporizador eléctrico, según los resultados iniciales del estudio NORML (Organización Nacional para la Reforma de las Leyes sobre Marihuana) de California y MAPS (Asociación Multidisciplinar para Estudios Psicodélicos).
El estudio demostró que es posible vaporizar el principio activo THC calentando la marihuana a una temperatura cercana al punto de combustión, eliminando o reduciendo substancialmente las toxinas que normalmente se encuentran presentes en el humo de la combustión de ésta planta. Los vaporizadores pueden reducir notablemente lo que constituye el mayor peligro para la salud del cannabis, los riesgos respiratorios debidos al humo (...)
El estudio NORML-MAPS probó un aparato llamado M1 Volatizer®, un vaporizador de aromaterapia desarrollado por Alternative Delivery Systems, Inc., consistente en un cabezal eléctrico situado en una cámara que irradia calor hacia abajo sobre una muestra de marihuana colocada en una pipa estándar o cuenco "bong". Se analizó y se comparó con el humo producido por la combustión de otra muestra calentada con una llama.
El vaporizador produjo THC a 185° C. (365° F.) mientras se eliminaban las tres toxinas medidas: benzeno, un conocido carcinógeno, tolueno y naftaleno. También se redujo el monóxido de carbono y el alquitrán, pero se necesitan más pruebas para cuantificar la importancia de dicha disminución.
Aunque el estudio no fue diseñado para detectar los niveles de los hidrocarburos policíclicos aromáticos, sustancias altamente cancerígenas consideradas las principales culpables de los cánceres relacionados con el humo, existen buenas razones para creer que fueron suprimidos dado que se forman a temperaturas mucho mayores de las necesarias para la combustión.
Cuando se vaporiza, la marihuana emite un vapor delgado y gris y queda con una apariencia tostada entre verde y marrón, mientras que la muestra quemada despide un humo denso y se reduce a cenizas. Comienzan a aparecer incrementos significativos de benzeno a temperatura de 200° C. (392° F), mientras que la combustión ocurre en torno a 230° (446°F) o más. Se comienzan a detectar indicios de THC a temperaturas tan bajas como los 140° C. (284° F). (...)
Dale Gieringer, Press Release, California NORML, 7 January 2001.